Las aceitunas son molturadas inmediatamente tras su llegada a la almazara, lo que permite conservar todo su potencial sensorial. La extracción se realiza únicamente mediante procedimientos mecánicos, siendo un aceite de primera prensada en frío, a temperatura controlada, lo que garantiza la máxima preservación de los aromas, antioxidantes y propiedades nutricionales. Una vez extraído, el aceite se filtra, obteniendo así un AOVE limpio, brillante y estable. Este filtrado permite eliminar pequeñas partículas en suspensión, asegurando mayor pureza y un perfil aromático más definido. Posteriormente, el aceite se conserva en depósitos de acero inoxidable, protegidos de la luz y el oxígeno, preservando sus cualidades hasta su embotellado final, realizado exclusivamente en formato botella de 50 cl.